sábado 14 de noviembre de 2009

Dis-Capacitancias





En cada relación subyace un intercambio subterráneo de estados de ánimo que nos lleva a percibir algunos encuentros como tóxicos y otros, en cambio, como nutritivos. Este intercambio emocional suele discurrir a un nivel tan sutil e imperceptible que la forma en que un vendedor le dé las gracias puede hacerle sentir ignorado, resentido o auténticamente bienvenido y valorado. Nosotros percibimos los sentimientos de los demás como si se tratase de una especie de virus social.
En cada encuentro que sostenemos emitimos señales emocionales y esas señales afectan a las personas que nos rodean. Cuanto más diestros somos socialmente, más control tenemos sobre las señales que emitimos; a fin de cuentas, las reglas de urbanidad son una forma de asegurarnos de que ninguna emoción desbocada dificultará nuestra relación (una regla social que, cuando afecta a las relaciones intimas,resulta sofocante). La inteligencia emocional incluye el dominio de este intercambio; «popular» y «encantador» son términos con los que solemos referirnos a las personas con quienes nos agrada estar porque sus habilidades emocionales nos hacen sentir bien. Las personas que son capaces de ayudar a los demás constituyen una mercancía social especialmente valiosa, son las personas a quienes nos dirigimos cuando tenemos una gran necesidad emocional puesto que, lo queramos o no, cada uno de nosotros forma parte del equipo de herramientas de transformación emocional con que cuentan los demás.
D. Goleman
Inteligencia emocional.


Javier, me comenta de tarde en tarde, como discurre su vida de "persona mayor" desde que su vida dejo de estar compartida. Trabajo, la colada, la compra, los cines y teatros, paseos, gimnasios, amigos y familia forman un conjunto de horas diseminadas a lo largo de la semana que van, o han ido, mejor dicho, adquiriendo identidad con el paso de los meses...

No se queja, pero si advierte que, ahora que ya tiene una causa social admisible para exculparse por los fallos cometidos en el tú a tú, hará un buen uso de la crisis de los cuarenta con este fin. Afortunadamente aun me falta a mi para utilizar la crisis de los cuarenta como motivo, causa y razon de fallos y fracasos. Los que me conocen bien saben que me falta aproximadamente cinco años y los que me conocen mejor saben que ese tema no se trata, que qué groseria es esa de hablar de la edad...

Ahora que me he echo al sofa, a leer de nuevo por las noches... ahora estoy con Cain de Saramago... hago hueco en la cama y pongo musica y una vela en la mesilla.. y mientras Antony desgrana canciones tremendamente tristes pero irremediablemente maravillosas yo voy retomando, haciendo, rehaciendo... continuando al fin y al cabo. Retomar amistades, hacer la compra, comprar si tener otra opinion o comprar compulsivametne ropa de cama que cambiar cada semana para darle color a la habitacion...

Y en estos dias en los que la casa huele a parafina y el horno esta a tope de solomillos gratinados, milhojas de peras con foie, intentos de lasagna y de tarta de manzana.. en estos dias en los que el invierno tiende a asentar las cosas a apaciguarlas me encuentro frente a frente con la impulsividad del momento, con esa ansia irremediable que debora todo proceso logico de la razon y lo cambia por un querer entrar en el otro hasta donde no se pueda entrar mas.

Tengo la sensacion de ser un espectador anonimo que ve desde fuera como uno se enamora y como el otro se mantiene en su linea, a la espera de que los sentimientos lleguen y que le ayuden a volverse loco, irremediablemente feliz... Pero van pasando los dias y me descubro en una situacion comoda, una situacion en la que participo pero que en ocasiones me desborda.

Quiere una boda real en un todo a cien, no es una forma de hablar lo de serme fiel. Quiere anzuelo sin sedal, quiere fiestas de guardar una vez al mes (O quizá dos)
Sobra aquí lo que yo piense sobre la verdad. Si es que hay algo para siempre, ahora ya da igual.Bienvenido a lo incoherente de querer algo en lo que no puedes creer.


Se que es enamorarse y se que esa locura transitoria, ese... estado de psicoticismo momentaneo es algo estupendo... pero... no lo siento. No sufro por amor que diria la Etxebarria... y no creo que eso sea bueno.

De pequeño
Yo quiero ser otro más pequeño
Que se atreva a hacer lo que no debo
Que le enseñe mundo a Peter Pan

Quiere ser mi decisión, para no volar, despertarme con su olor pa desayunar y aprender cómo sumar uno y uno que hacen… tres (O quizá más)

Me gustaria estar como loco de tienda en tienda rellenando bolsas de regalo y comprando papeles estupendos que da pena romper pero no lo hago... Me siento agusto en esta situación, tengo lo que quiero y el nivel de compromiso es algo que va llegando con el paso del tiempo pero la idea que me ronda y es la que mas inquietud genera es... ¿Debo dejar que esto siga hasta ver que pasa o seria justo para con el otro que pusiera sobre la mesa por donde voy? Esto ya se ha hablado, ahora lo escribo, quizas para dejar constancia o simplemente para que cumpla la funcion que este espacio de silicio tiene... el de aclararme las ideas.

¿Será que tantos años de relacion pasada me ha dejado enfermo y ahora soy un discapacitado emocional?

A fin de cuentas el ver como al otro lo "consume" la idea de estar juntos cuanto mas mejor genera mi la necesidad de acotar, de limitar, de definir la situacion y plantear parametros que hagan mas plausible la idea de continuar sin consumir la vela en una noche... Vuelvo una vez mas a Mendicutti y a sus "amores para toda la vida, que duran dos semanas"

Esta premura en los sentimientos, estas responsabilidades autoimpuestas, esta querencia por generar momentos es... y me repito... en ocasiones... es desbordante. Y ahora no, ahora no voy por ahi. Descubierto lo que es estar en casa, disfrutar de la soledad y de la autonomia de tomar decisiones por si mismo hace que me cueste trabajo casar con tomar decisiones a medias, con consensuar las tardes de los jueves o los cumpleaños de los sabados y manejarlo todo sin permitirme el lujo de sentirme responsable de dejar al otro a la espera de respuestas es algo que no me sale, quizás por aquello de la empatia o simplemente por ser no considerado sino, como dicen ahora... "un tio legal".

Continuara.






jueves 8 de octubre de 2009

Noches de Capote.






...Que por una vez el UNO (1) sea un número PAR
Jorge

lunes 21 de septiembre de 2009

Equinoccio de Otoño


Aprendi a no echar de menos, a no celar, a no pensar que el otro me pertenecía. Aprendi a no marcar el territorio, a dejar la cometa sin hilo sin importar la deriva del viento. Resolví con relativo éxito el no tener mensajes de "buenas noches" y saber que no se me necesitaba para ser feliz y que sin mi la felicidad del otro era igualmente válida. Escuché que estaba de prestado y supe diferenciar entre el olor del dinero ageno y el de todo lo mio es tuyo. Participé de pleno en una familia que desapareció en bloque de un domingo a un lunes. Aprendi a moverme dentro de una ralación que con el tiempo se limitó a un contrato de alquiler y hoy con tantas cosas aprendidas resulta que tengo que desaprender, que no es lo mismo que olvidar lo aprendido.

Que una relación implica compromiso es algo obvio que el nivel de compromiso depende de los que la conforman también y que todo se va al traste cuando el disenso es la tónica general del día a día pues cae por su propio peso, hasta aquí todo lo tengo claro pero ahora? Hoy? Que ocurre hoy si me piden que mee el territorio para marcar la propiedad, si se preocupan por que siendo las horas que son no he mandado un mensaje diciendo que he llegado bien si me dicen que tengo la culpa, que soy el responsable de la felicidad del otro?

"Me estoy echando a correr a los ojos de otro muchacho"
Bebe.


Quizás sea tan solo miedo escénico, ese miedo momentáneo que te deja quieto, esa respuesta instintiva de la rata ante un golpe en la mesa... nos quedamos quietos esperando que el predador pase y no se percate de nosotros... ¿Un miedo irracional? No sabría decirlo... no tengo miedo a ser feliz, no a serlo de nuevo. Temperance Brennan dice que atribuirle al musculo cardiaco la responsabilidad directa de soportar nuestras emociones es tan solo una idea romántica por que al final, una vez acabada la locura transitoria de las primeras semanas es esa masa gris y maloliente la que toma el control y otorga cordura a una relación entre dos que quieren participarse.
Aprendi que sexo y afectividad no tienen porque ir unidos y asi, con la comodidad de parar en clubes de carreteras, areas de servicio, habitaciones de hotel, fiestas privadas y cuartos de baños públicos sin tener consciencia de perdida o de culpabilidad fui aprendiendo que lo más íntimo de dos personas acaba por perderse y ya no se puede volver a recuperar. Hace meses escribí que una persona que te da la libertad absoluta para hacer lo que quieras, en realidad no te da nada y volveria a escribirlo unas cuantas veces mas.

Nos adaptamos, llegamos a un sitio nuevo, buscamos las tiendas, la peluquería, una frutería cercana y localizamos farmacias, centro de salud, colegios. Cuando aun la casa huele a pintura tocamos en la puerta del vecino para presentarnos. Si todo va bien, si tenemos suerte, Concha acaba por darte las gracias por subirle la compra, Mercedes te deja a la perra para que la pasees y a cambio cuida de que la moto aparcada en su puerta este a salvo de niñatos y colillas de cigarro, Carmen te da un tupper con pucherete y un poquito de pringá y te dice lo contenta que está de tenerte en el bloque, Mareli la del quiosco te grita que engordes y Juan el de la frutería te acaba confesando entre peras y chirimollas maduras que su padre no aguantará otra operación de corazón. Te sientas en la peluquería y lees en el ABC que la Junta de Andalucía adoctrina con canciones a niños pequeños para que vean con buenos ojos las relaciones entre personas del mismo sexo... y al final del día, estrenas el banco que hay frente a casa mientras lees un capítulo de Neuromante de Gibson, que no se por que coño no lo compré antes... y es entonces, tan solo entonces cuando ya la casa huele a limpio, cuando ya no hay olor a humedades, cuando llega un niño y te sonrie y acabas aquella noche soñando que al darle un beso el brillante que tiene en el incisivo termina enredado en tu lengua... y entonces estás perdido. Eres victima paciente de un maravillo y deseable estado de psicoticismo transitorio. ¿Qué mejor manera de volverse loco que cuando alguien se vuelve loco por ti?

Hoy voy a clase con un batin, tres lapiceros, un borrador y un cuaderno de notas casi vacio, dispuesto a desaprender, a intentar echar de menos, a ver al otro como parte de mi, a adquirir responsabilidades simples que impliquen mantener informado de por donde vamos... a atarme, a ligarme, a mezclarme, a parcelar y diferenciar. Hoy es momento para ser como mi hermana Loli, como la Chica, como Ram y Yarmila, como los Antonios, como Angela y Fernando o Xiomara e Ignacio, como Juan Carlos y Rafa o Vicente y Javier o Remi y Sandra, momento para tatuarse en el cuello en Arial 28 "Suyo".

Un comienzo, un tiempo delicado.
Dune





sábado 19 de septiembre de 2009

Sueños que se cumplen.



Madrid, cinco de la tarde... Siempre me he sentido pequeño en esta ciudad, sin identidad, extranjero, no por que Madrid no te acoja que se supone que lo hace, a me lo cuentan muchos y si muchos lo cuentan no será problemas de ellos sino mio. Pero siempre me he perdido en esta ciudad, siempre me pareció excesivamente asertiva. Supongo que será por que soy de pueblo, por que en mi barrio estamos acostumbrados a saludarnos de lejos y a subirle la compra a las vecinas, por que no me veo como zombie sentado en el metro con la música en las orejas, las gafas de sol y la cabeza gacha, corriendo por las avenidas, no quiero ser anónimo y eso es lo que en primer lugar Madrid te ofrece, anonimato. No me gusta que una ciudad me robe mi identidad, ser uno mas de la masa que adormece y aliena... pero, y como dicen en casa de todos, si no quieres sopa.. dos tazones...
Se me ha casado Ángela, en Madrid. Como buen cateto me busqué un hotel cerca de Atocha... es algo así como lo que hace mi hermana al llegar a Sevilla... deja el coche a la entrada y se mueve despacio para no perderse... yo le di las gracias a la señorita del GPS, mi mejor amante y con traje, maquillaje y bolsa de mudas limpias me fui buscando cama. No costó mucho tan solo cruzar de acera... ya sabes, uno se siente siempre mas cómodo en la acera de enfrente.
Apareció Ángela atacada de los nervios, guapísima, saltando de un lado a otro y con la premura de las novias de me visto ya, no como nada y vámonos. Aquello se convirtió de repente en un camarote Marx pero con menos gente, bragas, camisas, sostenes, pastillas, sandwich de york y queso y hasta unas finas hierbas y muy aromáticas para calmar nervios aflojar las risas y provocar atascos en la ducha.
Ay Anguelita!
Ella que va cumpliendo sueños da empuje a los mios y hace mas viable volver a las ideas de formar familia, antes de que se pase el arroz, el mio claro.






La familia del novio. Esta gente del norte sabe como acoger a los demás, como no descuidarlos, como estar pendientes de que sonrían y no se sientan perdidos. El nuevo cuñado me hizo el nudo de la corbata, es una de esas cosas que antes ya tenía hechas y que ahora he de aprender y como el saber no ocupa lugar pues habrá que descargarse de Internet algo que me enseñe. Buena charla, buen comer, si mi madre me hubiera visto comer lechazo le habría dado algo, no se si bueno o malo pero "jodioporculo" me habría llamado fijo y mi padre hubiera tenido conversacion con el suegro sobre tomates, Asturias, y la copa de vino en la comida. Una cena íntima que permitía conversaciones cruzadas y observar como se movían los novios, ya oficialmente tíos de los sobrinos, nueras y suegras... ya formalizado el compromiso, ¿Que no es necesario firmar un papel? no estoy yo tan seguro...

Y las copas. Hasta el momento no había visto a Fernando entre su gente, a la criatura se le iba a desencajar la mandíbula de tanta risa, ese brillo azul que tiene el "niño de Burgos" estaba encendido y producía chispas que tenían como centro a su niña, a su mujer a su esposa, presumía y se ponía gordo de tenerla alrededor y aunque eso ya lo se, sus amigos trataban de explicarme lo bueno de tener a Ángela por allí, ¿Qué me vais a contar a mi que ya no sepa? Fernando se acercaba y me daba las gracias por haber subido y es justo al revés el agradecido soy yo por ser participe, testigo, de un comienzo, de un buen comienzo.



viernes 11 de septiembre de 2009

Con sentido del humor.

Hace años que conozco a Tony, siente un terrible, un profundo afecto por mi ciudad, adora Sevilla y siempre que ha podido se ha escapado unos dias para poderlos disfrutar por aquií Yo creo que la luz del sur tiene en él el mismo efecto que una bombilla en una polilla. Es curioso lo que pasa entre nosotros, no nos hemos visto en persona durante todo este tiempo, nos hemos cruzado, hemos advertido de nuestra presencia al visitar la ciudad del otro pero nunca ha llegado a ocurrir tener al catalán delante de mi con uno de sus trajes impolutos y alguna corbata chillona que le diera un toque de color a su apariencia seria de hombre de leyes. Lo conocí cuando aun no sabia nada de Lorenzo Quinn y desde entonces éste siempre se me parecio a Tony. Me puso al tanto de su vida, de su familia de su trabajo y me hizo participe de su todo sin estar allí pero de una forma tan generosa que cuando lo tenia delante en cámara era como si acabaramos de haber desayunado juntos.
Ha estado en momentos muy buenos de mi vida y en otros que no lo han sido tantos pero siempre siempre tratando de ayudar y apoyarme y ponerse en marcha de la mejor manera que podia, ofreciendo todo lo que se pueda ofrecer.
En estos dias me ha mandado un video para verlo en el desayuno y empezar el dia con unas risas.

Jo no sabria com agrairte tot el teu suport, afecte i comprensió durant tots aqueste anys. m'agradaria dirte que m'assec molt orgullós per tenirte en la meva vida. un peto enorme, el teu nen d'ulls verds.



video

miércoles 26 de agosto de 2009

Sonia Sarda

"....que a veces lo valiente es aceptar que no puede ser."

Sonia Sarda.

Pa' ti, pa' mi, para que esto se convierta en un anuncio de los de la Coca Cola de esos que te mueve el estomago y te pone los pelillos del cogote de punta, que hasta provocan hasta una media lágrima por el contenido.

Ha llegado de Ibiza la Archidonera de pro, la niña con la vespino vieja, la que al reirse se caia al suelo y le encantaba mi arroz con tomillo, la Republicana de sangre roja oscura y un gusto estupendo para la ropa, la que me ha pillado en horas bajas y en horas altas, la de los restos del naufragio de mi vida de niño, la de la resistencia a no cambiar, la que puso ovarios sobre la mesa y dijo hasta aqui hemos llegado, mi Jodie Foster de pasillo...

Pasen y vean... ella que no vende nada y hasta dudo que quiera comprar, la tengo en mi tienda en una de estas estanterias en las que has de pedir permiso al dependiente para que te abra la urna y no es por que sea delicada, que no es frágil, es dura, recia y usa unos zapatos preciosos.




lunes 17 de agosto de 2009

365


Un ciclo.



Los albañiles de debajo de casa insisten en que no siga dormido, después, suena el despertador y te levantas, enciendes la televisión y escuchas las noticias desde la cocina mientras preparas el desayuno, una ducha rápida, un paseo a Moyra y desear buenos dias por mensaje a los amigos, pa' que el calor no los agobie, pa' que sonrian, que siempre hay alguien mirando, pa' ver si tienen hueco y ganas de una cerveza, pa' que no se olviden de ti.

En el armario, zapatos, ropa interior blanca, pantalones y camiseta; aún por lavar la ropa de la maleta de la última escapada de fin de semana. Grita la Bebe desde el salón pidiendo por favor que la deje por unas horas tranquila, que no cante mas a duo con ella que la van a expulsar de la Academia de seguir asi, y yo, que no la oigo, sigo metido en este O.T particular agarrado al micrófono de la fregona mientras recojo el cuarto de baño con un oido enfrente del otro, como ha de ser, que diría Gala bastón en mano frente a Juan 1/2.

¿Metí la moto en la cochera? Los albañiles de debajo de casa insisten en dejarme la casa echa unos zorros a golpe de martillo neumático y de cambiar, por tercera vez ya este año, el acerado de la calle, que ocupados están todos con el Plan E.

Sigo cantando a voz en grito mientras conduzco.
El movimiento es lo único que me salva, en cuanto me quedo quieto le pienso y se me viene encima todo un año de preguntas que no merecen ya la pena contestar. ¿Cómo he podido querer tanto? Que exagerados que somos los andaluces, que poco asepticos, que poco del norte, que poco prácticos, que poco "ombliguistas".

No quiero parar, quiero acelerar y ver ese recuerdo desde la ventanilla de mi coche, igual que los puestos de naranjas al borde de la carretera. Sin detalles, sin precisión, sin arraigo, ni sensación asociada. Yo no tomé decisiones, me las tomaron y hoy, que ya me Siento, que ya es bastante, no pienso enterrar mis dolores, pa' que duelan menos, voy a sacarlos de dentro, cerca del mar, pa' que se los lleve el viento... hoy pa' mi la burra grande, ande que ande o no ande que la quiero pa' dar coces a quien me importune este cante y ahi vamos, con un kilo de orgullo de rescate, regalo de los amigos y de la gente que me quiere, en una mano y en la otra la amarga sensación de un proyecto fallido, de una apuesta perdida pero seguro de saber que no hay mal que por bien no venga, que fue una gran putada pero que aquello ya no tenia razón de ser, que el mundo gira y gira, que el sol sale mañana y pasado mañana, que yo no fui el fracasado, que fracaso el otro, que da lo mismo quién fracasase, que las baldosas de mi casa sujetan la mierda de estos meses y tengo litros y litros de lejia para limpiarla y dejarlas como una patena, que las sonrisas de mis fotos de hoy son iguales de auténticas que las de los años pasados. Que orgullo y egoismo no son la base para ninguna relación, que se necesita de empatía, de capacidad de sacrificio, de consenso, de verse igual que el otro, de no hacer siempre lo que a uno le de la gana, que el pez que nada libre, fuera del banco, por bonita que sea la postal, se hace sus cosas sobre los que van debajo de él.



Hoy, un año después, camino solo y el tiempo, el que tengo cerquita, el tiempo digo, o lo dice la Bebe será pa' mi lo que yo quiera que sea, aprendí a escuchar la noche y es cierto , que tengo yo, en mi soledad, ciento de canciones tarareas, empezadas, inacabadas a punto de estallar.

Hoy contribuiré a pagar las facturas, llegaré escapando de esta ciudad que se derrite, y trataré de luchar contra la gravedad de mis carnes haciendo algo de ejercicio, miraré impaciente el movil por si alguien se ha acordado de mi y me quiere seguir presentando esa música extraña desde un lavadero de piedra en Granada, y sonreiré que me sienta bien, que me hace ser feliz, mejor persona,a ver que hago con el rencor, que no hay caja lo suficientemente grande para meter todo el acumulado y ver donde lo pongo para que no siga apestando ni pudriendo los días que están por venir, no me pertenece pero dudo que ningun mensajero quiera llevárselo y darle con él en las narices, pesa demasiado.

Sonia me decia que sigue tocada del ala, que dos años después del aeropuerto tiene inactiva la parte de si que es capaz de confiar en el otro, de dejarse querer, de dejarse enamorar, que busca lo difícil como defensa y yo, que siempre fui de corazon fácil no quiero ni pensar que se me vuelva duro y me convierta en uno de estos que están en el camino de vuelta, cansados, irascibles, insufribles siempre dispuestos a disparar en previsión de un daño, por que ya se lo hicieron y no quieren pasar por ahi de nuevo. No, yo quiero que llegue lo bueno, quiero que mi vida pase a ser un anuncio de L'Oreal por que yo lo valgo, y sacar un sonrisa y decir que a pesar de haber tardado tanto en no volver a ver la luz del sol nacer, ya pasó lo peor, que esta noche, mi corazón, ya no duerme contigo, que se quedaron atras la sensacion de perdida, de abandono, de sentirme pequeño, secundario, que estaba de prestado, un accesorio presicindible, que no se lo que vendrá pero por poco que sea si al pasearme me agarra de la mano ya tendré en un minuto lo que en media vida no tuve.



Que tengo yo tantas cosas que ofrecer, tantas rosas amarillas por regalar, tanto momentos de sofá frente a una película, tantos paseos por el rio bajo un frio sol de invierno, que el GPS es un invento estupendo que te lleva a todas partes si no te peleas con él y esta sonrisa boba que se te pinta en la cara cuando estás agustito.

He cumplido un año y ya soy adulto, no olvido, no quiero olvidar, el dolor está ahi por algo, para prevenir, para hacerte recordar, que las fachadas estupendas encierran tras sus muros las peores celdas, que ya estuve ahi y no pienso repetir. Y bueno ya va siendo hora de acabar con esta entrada, de dejar de celebrarlo, de celebrar que he sido capaz de vivir solo, que no habría otra manera, que nadie se muere por amor y mucho menos por desamor, que si te piensas que te mueres, no lo pienses, que te revientes a llorar que saques todo y ten paciencia... tras un año de tratamiento... el dolor se va, aquí se queda la resaca y un profundo sabor amargo en la boca, mezcla necesaria, de confusión, ravia, frustración, pena e impotencia... pero todo pasa... hasta la mierda pasa.